Mudarse a una nueva vivienda no es solo embalar y desembalar cajas de un casa a otra, ¡es mucho más que eso! Hay que preparar la casa nueva para poder mudarse cuanto antes y dejar la anterior vivienda lista para los nuevos inquilinos. Esto implica realizar algún que otro trámite administrativo con tus contratos de energía, Internet y otros servicios. Para que no te pierdas entre todo el papeleo que esto implica, te vamos a dar unos consejos a seguir durante tu mudanza.

 

1. Contrato de Internet 

 

Al mudarte de casa deberás dar de baja el servicio de ADSL o de Internet contratado en tu anterior vivienda. Para ello, tendrás que ponerte en contacto con la compañía con la que tengas contratados los servicios y solicitar la baja de los contratos en esa vivienda. La empresa no debe ponerte ningún problema cuando solicites la baja si avisas con días de antelación. Esto viene regulado por la Ley de Consumidores y Usuarios que indica que al igual que un usuario tiene la voluntad de contratar un servicio, también la tiene para poner fin a un contrato.

El único problema que podría surgir sería si tuvieses un contrato con un compromiso de permanencia y quisieses rescindir de él antes de la fecha acordada. La compañía te hará pagar una penalización por el tiempo que no hayas cumplido. Por ello, antes de solicitar la baja de cualquier contrato, lee las cláusulas de éste para saber si tienes que abonar algún importe en forma de penalización.

El procedimiento a seguir en las bajas de contratos de Internet suele ser muy similar en todas las compañías.

  • Llamar a la empresa y solicitar la baja del contrato.
  • Aportar los datos que te indiquen: datos personales, número de cliente, motivo de finalización del contrato y fecha en la que se quiere dar de baja el servicio.
  • Una vez dado de baja, deberás devolver los equipos.

Al llegar a la nueva vivienda, podrás volver a solicitar el servicio con la misma compañía o comparar las diferentes ofertas del mercado y elegir una más rentable.

 

2. Contratos de suministros energéticos

 

La baja de los suministros de electricidad y gas natural puede evitarse si no es verdaderamente necesaria. Dar de baja un suministro energético supone el corte del mismo y por lo tanto, la retirada del contador asociado al éste. Esto supondrá un alta nueva cuando la vivienda sea ocupada de nuevo, lo que tiene ciertos costes asociados. Por ello, si la casa va a ser inmediatamente ocupada por otra persona, no es conveniente solicitar la baja de los suministros. Te aconsejamos que solo des de baja tus contratos de energía cuando la vivienda no vaya a usarse en un largo periodo de tiempo. Este trámite puede solicitarse llamando por teléfono a tu comercializadora aunque algunas como Endesa permiten dar de baja los contratos a través de sus plataformas online de clientes. Si quieres saber cómo dar de baja la luz o el gas con Endesa por Internet, informate en este enlace.

En caso de que la vivienda vaya a ser ocupada de inmediato y quieras ahorrarle al nuevo propietario o inquilino los costes por la nueva alta del suministro, puedes optar por realizar un cambio de titularidad. El cambio de titular de los contratos de luz y gas supone el traspaso de todas las responsabilidades y obligaciones relacionadas con los suministros. Este trámite es gratuito y debe solicitarlo el nuevo inquilino de la vivienda a través de una llamada telefónica a la comercializadora. En el caso de algunas como Iberdrola, la modificación puede solicitarse a través de un correo electrónico. Si quieres saber cómo realizar esta gestión, haz clic aquí.