Tasar una vivienda, ¿quién paga? | Servicios de compraventa de inmubles

La tasación de la vivienda es un proceso muy habitual, dentro del dinámico sector inmobiliario, en particular en los procesos de compraventa de inmuebles. Mediante un informe de tasación podemos conocer cuál es el precio estimado de una vivienda, en un determinado momento. Pero el mercado inmobiliario no es estático, fluctúa, y el precio fijado puede cambiar si dejamos pasar el tiempo.

La cuantiosa inversión que supone la compraventa de un bien inmueble convierte en habitual comprar una tasación oficial para saber cuál el precio real de una vivienda en el mercado actual. 

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Tasación de una vivienda, ¿qué es?

La tasación de una vivienda es la determinación del valor de mercado que tiene una vivienda en la fecha que se realiza la tasación. Esta estimación debe realizarla un profesional cualificado, que seguirá una metodología concreta y reglada, para determinar cuál es el valor de la tasación del inmueble.

El caso más habitual donde se recurre a la tasación de un inmueble es en el proceso de compraventa de una vivienda. Se solicita la tasación del inmueble para que ambas partes, comprador y vendedor, tengan la referencia de cuánto vale la vivienda.

Entre los más comunes, otros casos donde también se solicita una tasación pueden ser:

  • Al pretender repartir una herencia, cuando entre el patrimonio a heredar forman parte uno o varios inmuebles. 
  • Por una discrepancia catastral. En particular cuando no se está de acuerdo con el valor que Hacienda le da al inmueble, y a partir de esa valoración calcula cuál es la cuantía del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a pagar.
Tasación Oficial de Viviendas

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Tasación hipotecaria, ¿qué es?

Si quieres comprar una vivienda y, para conseguir la financiación suficiente, necesitas pedir una hipoteca, la entidad financiera necesita saber cuánto vale el inmueble antes de conceder el préstamo hipotecario. Por este motivo, el banco necesita realizar su propia valoración del precio del inmueble, su propia tasación hipotecaria, para evaluar cuál es el riesgo que asumirá si decide a conceder la hipoteca y prestar el dinero solicitado para comprar la vivienda.

Una tasación hipotecaria es un informe, realizado por un profesional cualificado, donde se determina cuál es el valor actual de una vivienda en el mercado. El precio estimado por el profesional será considerado como garantía de la propia hipoteca que se solicita. Pero recuerda que la gran mayoría de los bancos sólo financian hasta un máximo del 80% del valor total de la vivienda que se plasma en la tasación hipotecaria realizada.

Quién paga los gastos de tasación

Quien paga la tasación es la persona interesada en comprar la vivienda. La tasación de la vivienda la paga el comprador interesado en el inmueble. Aunque algunos bancos, como estrategia comercial, pueden lanzar alguna oferta para que sea la entidad financiera la que asuma los costes de tasación inmobiliaria, si contrata con ellos el préstamo hipotecario.

La nueva ley hipotecaria, la Ley 5/2019, de 15 de marzo, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, establece que la mayor parte de los gastos que genera la concesión de una hipoteca corresponde a la entidad bancaria que concede el préstamo. Pero en concreto, los gastos de tasación debe asumirlos el comprador.

Qué aspectos condicionan el valor de una vivienda en la tasación de un inmueble

Al realizar la tasación de una vivienda, un experto en tasaciones inmobiliarias tiene en cuenta, entre otros, los siguientes parámetros:

  • La ubicación de la vivienda. Su localización física, y los principales servicios más cercanos. Si dispone de una buena conexión a través del transporte público, o si tienen cerca un centro de salud, un supermercado, un colegio, etcétera.
  • La situación de la vivienda respecto a todo el edificio. No se valora un piso igual si es un bajo o es un ático, por ejemplo.
  • La superficie que tiene y el número de habitaciones. Se tiene en cuenta la superficie del inmueble, en metros cuadrados, cuántos son habitables, cómo es la distribución de sus habitaciones, cuáles son las calidades de los materiales utilizados en la construcción, etcétera.
  • La antigüedad de la vivienda. Cuántos años tienen la vivienda, cuál es su estado de conservación, y si se le han hecho reformas.
  • Si tiene una plaza de garaje y/o un trastero.
  • En el caso de ser un piso, si el edificio tiene un ascensor o sólo escaleras para subir y bajar.